Combustibles sólidos estandarizados

El desarrollo y aplicación de combustibles sólidos estandarizados (pellets y briquetas), preferentemente en base a productos orgánicos residuales, para fines residenciales e industriales, tiene una alta importancia en Chile. La parte mayoritaria de los requerimientos térmicos de la industria forestal y parcialmente de otras industrias de la zona centro-sur del país abastece sus calderas con residuos forestales. También un 1,4% del total de la energía eléctrica del país se genera en plantas de cogeneración, basadas en biomasa forestal. Desgraciadamente el material que se quema es muy heterogéneo, tanto en cuanto a nivel de humedad como de forma y poder calorífico. La consecuencia de ello es una baja eficiencia de combustión, lo que queda de manifiesto en altas proporciones de cenizas (cuyo contenido de carbono es extremadamente alto) y, en algunos casos, la liberación de contaminantes gaseosos. El caso de la combustión residencial es aún más crítico. Para revertir esta situación, un paso fundamental es aumentar la homogeneidad de la biomasa. A su vez, es indispensable aumentar su densidad, para disminuir los costos de transporte y, por tanto, las dificultades logísticas asociadas al uso de biomasa forestal (especialmente cuando está en forma de aserrín o corteza).

En función de lo anterior, el CCTE-UDT mantiene una línea de trabajo abocada al desarrollo y uso de combustibles sólidos densificados, tanto a nivel residencial como industrial. Para ello, se trabaja estrechamente con empresas del sector forestal y forestal-industrial, con el objetivo de valorizar los residuos.