A través del taller “Oportunidades y desafíos en Chile para jóvenes con doctorado”, se dieron a conocer la oferta pública y privada que existe para la necesaria inserción de ex becarios en el país.
Uno de los principales desafíos para alcanzar estándares de países desarrollados es lograr un número adecuado de investigadores en relación a la población del país, para ello CONICYT ha aumentado considerablemente el número de becas, especialmente de doctorado. El paso posterior es generar las condiciones que permitan la adecuada inserción de dichos profesionales en el país, y que de esa forma se concrete su aporte al desarrollo.

“Esperamos que a partir del 2014 se reincorporen unos 800 doctores por año al sistema nacional de C&T+i, los que aportarán con sus vivencias y conocimientos a los sectores de educación superior, a las empresas, al gobierno y a través de sus emprendimientos personales”, anunció el Presidente de CONICYT José Miguel Aguilera.

En ese contexto se realizó este taller, para entregar perspectivas e información relevante tanto del mundo público como del privado respecto a las posibilidades que existen para los nuevos doctorados e investigadores.

En lo académico, la Directora de Fondecyt de CONICYT, María Elena Boisier, presentó los detalles de los concursos de Iniciación a la Investigación y de Postdoctorado, destacando que ambos instrumentos tienen tasas de aprobación cercanas al 50%, con un excelente nivel de calidad, y que se constituyen en las puertas de entradas para la aprobación de los concursos regulares de Fondecyt.

El ejemplo concreto de vinculación entre ciencia y empresa estuvo a cargo de Alex Berg, de Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT), Universidad de Concepción, quien contó la experiencia de un Centro de Investigación Aplicada.

Desde el sector productivo, Cristóbal Philippi, secretario general de SOFOFA contó que “Hay un recurso natural que estamos recién empezando a explotar, que es nuestra capacidad de generar conocimiento. Se tratar de transformar un saber en un hacer competitivo para mejorar la calidad de vida de todos. Pero ¿cómo integrar saber ciencia y empresa? Dos elementos a considerar: los tiempos, en ciencia es menos urgente que en la empresa; el lenguaje. Hay que aprender el lenguaje del otro y así se comprende la cosmovisión del otro también”.

El taller contó con la participación de ex becarios que obtuvieron su doctorado mediante becas de CONICYT, Becas Chile y Beca Presidente de la República.