Sir Harold Kroto: 1939 – 2016

Los fullerenos están por todo el universo. Esta es una de las implicancias más sorprendentes de la molécula C60, descubierta por Harold Kroto, Robert Curl y Richard Smalley, en 1985 y que les significó el Premio Nobel de Química en 1996.

El Carbono 60, C60, fullereno o “buckyball”, es una hermosa molécula simétrica compuesta por 60 átomos de carbono que forman 12 pentágonos y 20 hexágonos, la misma forma de un balón de fútbol o una cúpula geodésica. Posteriormente se han encontrado otros fullerenos como el C20 y el C70, similares al anterior, que han conducido a avances en el estudio de nanomateriales como el grafeno o los nanotubos de carbono.

Esta es una de las moléculas más sencillas, estables y abundantes de la Tierra, y en los últimos años se ha encontrado que está presente en otros lugares en el espacio. “Puede que sea esta la molécula que transporta carbono al lugar en el que se forman los planetas. La implicación es que el C60 puede sobrevivir y después romperse en moléculas más pequeñas“, señaló Kroto en una de sus últimas entrevistas en enero de 2016.

El hombre, el científico y el divulgador

Sir Harold Kroto, Harry para sus amigos, falleció el pasado 30 de abril a los 76 años, a causa de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), la misma enfermedad que padece Stephen Hawking hace décadas, pero que a Kroto no le concedió más tiempo. Extraordinario hombre de ciencia, “devoto ateo”, como se definía a sí mismo, e incansable divulgador de la ciencia entre niños y jóvenes.

Nació en Inglaterra, en una familia polaco-judía refugiada de la persecución nazi. Desde pequeño se fascinó con las ciencias: química, física y matemática. Estudió en la Universidad de Sheffield, donde obtuvo su Licenciatura en Química y luego su Doctorado en Espectroscopia Molecular. También le apasionaba la astronomía, y trabajó por largo tiempo con astrónomos canadienses en la caracterización de largas cadenas de carbono que se habían detectado en el espacio. Fue gracias a esta colaboración que Kroto, Curl y Smalley dieron con la simétrica molécula esférica, que en un principio bautizaron como Buckminsterfullerene en homenaje al arquitecto estadounidense Buckminster Fuller, creador de las cúpulas geodésicas que ayudaron a Kroto a determinar la estructura de C60.

Debido a la exposición que tuvo con el Nobel, Harry Kroto se convirtió en un prolífico comunicador de la ciencia, dedicando gran parte de su tiempo a la extensión y la educación. Creó varios proyectos de divulgación científica y fue presidente de la Real Sociedad de Química.

Incansable viajero, en una de sus travesías el profesor Kroto visitó Concepción en noviembre de 2011, en el marco de la celebración de los 15 años de UDT. Durante su visita aprovechó de realizar un taller para 200 niños de la región del Biobío, donde participó activamente con ellos en la construcción de “buckyballs”, contagiando su pasión, cercanía y compromiso con la comunicación de la ciencia desde edades tempranas.

Para saber más

Web oficial: www.kroto.info
Proyecto Vega Science: www.vega.org.uk
Proyecto Geoset: www.geoset.info
“La ciencia es una forma de pensar, solo cuenta lo que es verdad”: http://elpais.com/elpais/2015/12/28/ciencia/1451325056_934944.html?rel=mas

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By |2018-07-03T12:34:27+00:00mayo 5, 2016|Bioeconomía, Bioenergía, Biomateriales, Bioproductos, Biorrefinerías|