UDT parte del equipo que logró patente de invención número 100 para la UdeC

Como un gran hito calificó el Vicerrector de Investigación y Desarrollo, Dr. Carlos González, la obtención de la patente número 100 de la Universidad de Concepción. “Esto refleja nuestro esfuerzo por proteger la creación de los investigadores y nuestro aporte a la valorización de las ideas que provienen tanto de la universidad, como de fuera de ella”, expresó.

Este esfuerzo se materializó en 2003, con la creación de la Unidad de Propiedad Intelectual de la UdeC, organismo encargado de asesorar en esta materia a quienes lo requieran y tramitar las solicitudes de patentes, marcas comerciales y derechos de autor.

“La UdeC es la única universidad que cuenta con una unidad especialmente dedicada a esto, haciendo eco de la intención del Estado de potenciar la protección intelectual del país”, explicó el Vicerrector. Así, la UPI presta un servicio no sólo a los investigadores de la UdeC, sino que a todos los inventores que deseen asesoría y acompañamiento en esta área.

La importancia de patentar una tecnología es que el Estado le otorga al inventor un derecho exclusivo para explotarla. Si no se cuenta con protección a través del sistema de propiedad intelectual, se corre el riesgo de que potenciales competidores copien el producto y lo comercialicen sin tener que compensar económicamente a los creadores de la invención.

La primera patente de la UdeC se presentó en el año 1975. En este tiempo, la Universidad de Concepción se ha destacado como una de las casas de estudios con mayor cantidad de solicitudes, incluso siendo reconocida este año en el Día Mundial de la Propiedad Intelectual.

“Es importante mencionar que actualmente, el tiempo de tramitación de una patente, desde su presentación en el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi) hasta ser concedida, es de un promedio de 4,5 años. Sin embargo, antes de la creación de este organismo, en el 2009, era de alrededor de 7,9 años”, explicó Ximena Sepúlveda, Jefa de la UPI.

La patente que ostenta el honor de ser la número 100 de nuestra casa de estudios, corresponde a un sistema de reactores y su proceso para producir bio-oil mediante pirólisis ultra-rápida de material orgánico vegetal. Fue desarrollada por Igor Wilkomirsky, de la Facultad de Ingeniería, en conjunto con la Unidad de Desarrollo Tecnológico.

La UPI, además, insta a los investigadores a no sólo registrar su idea, sino que también a comercializarla. Para eso, la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo cuenta con la Oficina de Transferencia y Licenciamiento, que presta asesoría en este sentido, y con otros organismos de apoyo al desarrollo de la creación, como la incubadora de empresas IncubaUdeC.

Fuente: Panorama UdeC, Monserrat Quezada